+ info / prensa
catálogo
contenidos
colabor
adores
comprar


contacto:
contacto@sediciones.com
ciudad de méxico

+

facebook | instagram

 

 

Contenidos


Daniel Montero
Sobre materia, átomos y partículas elementales

I
Pensar en la relación entre el todo y las partes ha sido una constante en el pensamiento occidental. De eso ya se ha hablado demasiado. La pregunta de cómo es que una masa informe puede adquirir consistencia e identidad singular ha sido obsesiva y se ha desarrollado históricamente para pensar no solo en la condición del ser, sino en la fundamentación de la realidad. Lo interesante, en el fondo, tiene que ver con la manera en que lo uno adquiere identidad al respecto de lo otro y cómo es que se articulan esas unidades, si es que existen de forma independiente. Ahora bien, ese asunto puede ser transpolado al problema de la imagen y de su comportamiento en la contemporaneidad. No es casual que esas reflexiones sean actuales y que para muchos sea necesario pensar en el estatuto actual del flujo de las imágenes y en la configuración de subjetividad que viene emparejado con su percepción, es decir, cómo es que singularizan los sujetos a partir del flujo de imágenes. Definitivamente esa sigue siendo una pregunta fundamental al respecto de la imagen contemporánea en su producción, circulación y consumo.

II

Una pregunta que pertenece al sentido común es cómo funcionan las imágenes contemporáneas y en qué medios. Ese asunto también tiene que ver con el de las narraciones y las configuraciones de los sentidos. Las narraciones desprenden sus propias imágenes como si necesitaran ser cubiertas y protegidas por un medio o unos intermedios. Pero al mismo tiempo las imágenes-medio invocan y convocan sus propias narraciones y las cubren. Es una forma en la que el interior cubre al exterior y el exterior el interior. En ese sentido, siempre son superficiales.
Las narraciones tienen siempre un sentido que depende de la manera en que se acomodan las singularidades. La clave está entonces en esos inter-medios en los que es posible que la narración ocurra. La configuración de la narración depende de la continuidad y discontinuidad de las superficies.

III

Es en ese sentido que las imágenes son superficiales. Hasta donde sé, la profundidad de una imagen siempre es hacia afuera, es decir, es a lo que nos remite: a otra imagen o a una narración. La interpretación de la imagen es un sentido que conecta con otros de formas diacrónicas y sincrónicas desde diferentes superficies. Puede ser arriesgado esbozar una teoría preliminar de la imagen desde los medios superficiales pero no es imposible. La comprensión de la imagen contemporánea podría estar en la manera en que se expresa su principio de individuación.

 

ON MATTER, ATOMS AND ELEMENTARY PARTICLES

I

Thoughts on the relationship between the whole and its parts have been a constant in Occidental philosophy. Too much has been said already. The question of how an inchoate mass can take on consistency and singular identity has been obsessive; it has historically developed as a way of considering not just the condition of being, but as well, the foundations of reality itself. Deep down, what is of interest has to do with the way one acquires identity in relation to the Other and how it is that these units are articulated—if indeed they exist independently. This issue can be extrapolated to the problem of the image and its “behavior” in contemporary life. It’s no coincidence these reflections are being made today and that for many it may be necessary to consider the current state of image flow in conjunction with the subject’s configuration, which is linked to its perceptions. In other words, how is it that subjects become individual, based on image flows? This remains a fundamental question when it comes to contemporary images in relation to their production, circulation and consumption.

II
A question that comes from the realm of common sense is how contemporary images operate—and in what media. This also has to do with narratives and configurations the senses make. Narrations give off their own images as if they needed to be covered and protected by a medium or several intermediaries. But at the same time, media images invoke and assemble their own narrations as well as cover them. It is a way for the interior to cover the exterior as well as for the exterior to cover the interior. In this sense, they are always superficial.
Narrations always have a meaning that depends on how the singularities are placed and arranged. Therefore the key lies in intermediaries through which it is possible for the narration to occur. The narration’s configuration depends on the continuity and discontinuity of the surfaces.

III
It is in this sense that images are superficial. As best I can tell, the profundity of an image is always outward facing, i.e., toward what refers back to us: to another image or narration. Interpreting images is meaning that diachronically and synchronically connects to other meanings, from different surfaces. It could be risky to sketch out a preliminary theory of the image from superficial media—but it is not impossible. An understanding of contemporary image could lie in how its principle of individuation is expressed.


 


 
   


S—edciones, 2017.